Aprender a observarse.

Situarnos en el Observador supone tomar cierta distancia de lo observado.   Romper el hechizo de la identificación con lo que “nos” pasa, para darnos cuenta de que nosotros “no somos eso”. Por eso es bueno aprender a observarse.   Es como si, interiormente, diéramos un paso atrás, que nos saca de la vorágine del […]