Vacaciones en el planeta tierra

Estas de vacaciones en este planeta.

 

Tal vez un título como este despiste un poco. Se trata de exponer la visión de la no-dualidad en la que todo este mundo físico de fenómenos cambiantes no es más que un lugar en el que estás de vacaciones.

 

Escuche decir eso a un músico español hace años: “somos muertos de vacaciones entre dos eternidades”. Ya hace tiempo de aquello y escucharlo me resultó agradable pues yo sentía eso mismo; aquellas palabras me hicieron reflexionar…

 

 

El “yo persona” se identifica con un cuerpo en un espacio-tiempo determinado, pero si observas desde una distancia mayor, desde fuera de esa identidad personal que crees ser, no podrás ubicarte en la eternidad. 

 

La forma de entender la existencia visto desde las tradiciones de sabiduría perenne, ya sean el budismo, el zen, el advaita o el sufismo tienen en común un punto: el concepto de no-dualidad. Esto quiere decir que el universo físico tan sólo es una proyección de la mente y que lo único real es el Ser o Conciencia Pura, Inteligencia Superior, Dios…

 

Esta vacuidad eterna en la que se expresa todo lo fenoménico es por tanto lo único que no cambia, ya que todo lo demás, todo lo que tiene un principio tiene un fin. Es un universo de pares de opuestos interconectados, no hay día sin noche, ni norte sin sur, ni hola sin adiós, etc.

 

Por tanto, en todo ese despliegue universal del mundo físico apareciste como un organismo cuerpo-mente, temporal y cambiante. Apareciste sin pedirlo, ni elegir el momento o lugar. Sin elegir la nación ni los padres, ni el color de piel, raza o religión.

 

Luego, al tomar conciencia de ti, de que eras un hombre o mujer y del nombre que te pusieron empezaste a sentirte un ser individual con decisión propia para hacer o deshacer en la vida. Empezaste a identificarte con unos gustos, colores, naciones, y ello te daba sensación de “ser algo”. También definiste lo agradable y desagradable. Pero todo esto es falso. Es una creación de tu mente.

 

 

Es un tema largo y se que difícil de entender para muchos. Recomiendo para una mejor comprensión leer a maestros del Vedanta Advaita tales como Nisargadatta Maharaj, Ramana Maharshi y otros.

 

 

En el hemisferio norte donde habita quien escribe esto es verano, y el mes de agosto es un mes vacacional por excelencia, por esto que he aludido a las vacaciones en el título del post. 

 

La mayor parte de las personas perciben esos días como los únicos de vacaciones, para luego volver a una vida de estrés, agobio y rutina.

 

Yo espero poder ayudarles a ver que la vida entera es un periodo de vacaciones. Ya que es un espacio de tiempo en el que has aparecido como un cuerpo físico y en el que después de un tiempo (creación mental) vas a desaparecer, por tanto, ¿para qué sufrir inútilmente?

 

Esto no quiere decir que abandones el trabajo y dejes todo para vivir en una playa o un bosque. Tu vida puede seguir igual, tán sólo es tu actitud ante ella lo que va a cambiar. Para ello has de llegar a la comprensión de que tu no eres el cuerpo ni la mente. Eres la Conciencia Absoluta expresándose en el universo temporal. No eres la ola, eres el Océano.

 

Esa es la clave. Esa es la sabiduría perenne que ha sido transmitida desde hace milenios. No es una religión, dogma o creencia. Es la comprensión de tu verdadera naturaleza. El Ser inmutable y eterno. 

 

Por eso creo que has de entender este momento presente como parte de un momento eterno. De un todo que no va ni viene a ningún otro momento o lugar, pues este es el momento y este es el lugar, el único que puede existir en el presente, ya que tanto pasado como futuro no existen, sólo están en tu mente en forma de recuerdo o de proyecto.

 

Vivir así te libera, por eso estos maestros de la no-dualidad han sido llamados “liberados en vida” pues se dieron cuenta de que no eran ni el cuerpo ni la mente, y que por tanto, la “carcasa” que usaban estaba aquí de vacaciones de forma temporal, igual que ese tiempo limitado de tu existencia al que tu llamas “vacaciones”. 

 

¡Te mando un abrazo y te deseo unas felices vacaciones!

 

Luis Miguel Colado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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